lunes, 3 de noviembre de 2014

En 90 días disolverán las S.A. al portador inactivas.

A partir de mañana, entra en vigencia la Ley 19.266 que habilita a disolver a las sociedades anónimas que no hayan dado información al Banco Central sobre los titulares que representen al menos el 50% del capital integrado.

Si a la S.A. al portador no se inscribe, deberá encargarse de liquidarla en 120 días
La normativa prevé que las sociedades anónimas y en comandita por acciones, a que refiere el artículo 1º de la Ley 18.930, de 17 de julio de 2012 (con acciones al portador), que no cumplan en un plazo de 90 días corridos contados desde mañana, con la obligación de información sobre los titulares que representen al menos el 50% del capital integrado o su equivalente quedarán disueltas de pleno derecho.vie oct 31 2014
Esas sociedades disueltas deberán liquidarse dentro del plazo de 120 días corridos contados a partir del vencimiento del plazo previsto.
Vencido el plazo de ciento veinte días establecido sin que se haya acreditado el cumplimiento de la liquidación, la sociedad será sancionada con una multa cuyo monto será equivalente al 50% de los activos propiedad de la sociedad a esa fecha.
La multa será recaudada por la Auditoría Interna de la Nación con destino a Rentas Generales, teniendo la naturaleza de crédito con privilegio general. La Auditoría Interna de la Nación tendrá acción ejecutiva para el cobro del mismo cuando resulte de resoluciones firmes.
La asesora de Ferrere Abogados, Belén Hernández, dijo a El País que la ley pretende, con la información sobre el 50% de su capital integrado, tratar de identificar al grupo que controla la sociedad. "Eso fue lo que se explicó en la discusión parlamentaria", indicó.
"Aunque en los hechos, identificar al 50% no quiere decir que se identifique al grupo controlante", añadió. Hernández informó que la ley parte del concepto de depuración de sociedades inactivas, pero "en realidad toda la ley tiende a depurar las sociedades con acciones al portador que no cumplieron con la Ley 18.930 y, por ende, no dieron al BCU información de sus titulares".

Los asesores de Guyer, Alejandro Miller y Daniel Mosco, indicaron también que a partir de mañana el BCU solamente admitirá inscribir a las sociedades y entidades que informen la titularidad del 100% de sus participaciones al portador y en tal sentido la ley presume que en caso contrario los fundadores se reputarán titulares, salvo comunicación contraria.
Añadieron que toda transferencia de la titularidad de participaciones patrimoniales al portador que no sea comunicada al BCU dentro de los 90 días corridos desde el vencimiento de los plazos previstos para dicha comunicación, provocará las mismas consecuencias que establece la ley (disolución de la sociedad o exclusión del infractor). Además, el aumento de capital integrado implicará la obligación de comunicar al BCU.
Mientras, Hernández sostuvo que en términos generales la ley es correcta, aunque tiene un tema controversial: si los accionistas no se hacen responsables en el caso de una liquidación de la sociedad, ésta queda en manos del administrador o director. "En Uruguay, el director no puede renunciar por sus propios medios al cargo que ocupa en la sociedad sin que los accionistas lo eximan o nominen a otra persona para el cargo. Entonces, es una carga demasiado grande para una persona, que no puede renunciar a su cargo", señaló.
A su juicio, desde la aplicación de la ley "será esencial que los posibles afectados analicen el estado de cumplimiento de sus obligaciones y controlen que la información registrada en DGI sea correcta. Esto evitará que el organismo informe un eventual estado de disolución erróneo".
"En Ferrere procuraremos asesorar a nuestros clientes en este sentido, previniendo y proponiendo alternativas que minimicen el riesgo. Porque no olvidemos que aunque las participaciones al portador no se hayan prohibido, los controles impuestos las han convertido en una verdadera bomba de tiempo que hace tic tac al son de la OCDE", dijo Hernández.

Los que quedan excluidos.

Miller y Mosco informaron que la nueva ley establece que los titulares de participaciones patrimoniales al portador (incluidos accionistas) que representen individual o conjuntamente menos del 50% quedan de pleno derecho excluidos y se establece un procedimiento de exclusión o rescisión parcial de los mismos. Por otra parte, quedó definido que la Dirección General Impositiva (DGI) quedará relevada del secreto tributario a fin de hacer público, mediante publicación en el Diario Oficial, la nómina de todas las entidades comprendidas en la normativa.

Fuente: http://www.elpais.com.uy/economia/noticias/tres-meses-disolveran-portador-inactivas.html

Analistas ponen reparos a invertir en instrumentos financieros locales.

Brókers y expertos detectan otras oportunidades y aconsejan colocarse en moneda extranjera.


Los analistas y brókers que asesoran a inversores extranjeros son hoy más escépticos sobre la conveniencia de mantener activos uruguayos en los portafolios de inversión. Muchos de ellos entienden que es tiempo de EEUU y, en algunos casos, de Europa, pero coinciden en que el tiempo de apostar por los mercados emergentes llegó a su fin.
Aun así, no es una opinión unánime. De los cuatro expertos consultados por El Observador, uno recomendó los títulos uruguayos.Juan José Varela, gerente de la administradora de patrimonio Puente, explicó que si bien un mes atrás había aconsejado a sus clientes tomar ganancia de los bonos globales uruguayos, él y su equipo decidieron devolverles la confianza por entender que el proceso de aumento de tasas en EEUU será lento y que hubo una corrección que demuestra que a nivel mundial el inversor le tiene mucha confianza a los globales uruguayos.
Entre estas dos posturas oscilan las recomendaciones de los agentes que lidian con inversores extranjeros en activos financieros y tienen en sus manos la posibilidad de recomendar o no invertir en activos financieros uruguayos.
El momento de Estados Unidos.
El asesor de inversión Nicolás Nimo, director de Helvetia Advisors, que opera desde la zona franca de Aguada Park únicamente con inversores extranjeros, fue tajante al decir que en el momento de crear un portafolio con un cliente, descarta activos uruguayos de plano. Justifica esta postura señalando que en este momento los mercados de países desarrollados o maduros, con mejor rating, ofrecen mejores oportunidades y además se está dando una corrida hacia el dólar. En este sentido dijo: “Entre que me paguen un 6% en EEUU y un 6% en Uruguay, no lo pienso dos veces”.
En el mismo sentido se expresó el analista financiero de la gerenciadora de patrimonio FDI International, Santiago Gómez. La estrategia respecto al mercado financiero uruguayo es no ingresar en él, dijo el especialista. En el caso de hacerlo, recomendó que no sea por más de un año y medio para no perder las oportunidades y las subas que se espera vendrán por la inminente suba de tasas de la Reserva Federal de EEUU.
Gómez hizo también hincapié en que el agente debe mantenerse en dólares. En este punto, los cuatro especialistas consultados estuvieron de acuerdo.
Un bróker de un banco de plaza, que prefirió mantenerse en el anonimato, explicó que no es solo un tema de Uruguay sino de todos los activos emergentes. “No es un momento en el que estos tengan demasiados atractivos”, dijo. “La percepción global es que el dólar terminó el ciclo de debilitamiento y hay un poco de expectativa sobre qué tan rápido van a empezar a subir las tasas y cuál va a ser el impacto sobre los emergentes”, agregó.
El oficial de cuentas que trabaja con inversores extranjeros explicó que de todos modos los activos uruguayos son marginales en el armado de portafolios. Tanto para Nimo como para el bróker del banco de plaza, después de 2008 Uruguay fue una plaza recomendada para inversores extranjeros. Tanto en Bonos Globales como en Letras y Notas en pesos. Daban un doble beneficio, puesto que además de tomar ganancia por el interés que estos activos pagaban, la apreciación del peso resultaba para los extranjeros un beneficio adicional, ya que terminaban comprando más dólares –que cotizaban más bajo– al momento de cobrar el principal en pesos.
En el momento de recomendar en dónde colocar el dinero, Nimo mencionó renta fija corporativa en EEUU. Ejemplificó con el sector minero, que está pagando 8% anual, consumo y cosméticos que paga 8,5% anual y telecomunicaciones, pagando 6%. Además, consideró “interesantes” las oportunidades que Brasil está brindando ahora en reales, con inversiones como Ambev pagando 11% anual y bonos del Itaú pagando 12%. Gómez, por su parte, recomendó renta fija en EEUU a no más de tres años, renta variable en distintos índices del mundo, una porción en Europa, y en el mercado inmobiliario de EEUU, y muy poco en el S&P 500.
Confianza en Uruguay.
Consultado sobre qué le recomienda a un cliente que se acerca con US$ 100.000, el gerente de Puente, Juan José Varela, no dudó en decir que US$ 20.000 irán a bonos uruguayos en dólares con vencimiento en 2024. Para él, la percepción sobre los títulos soberanos cambió radicalmente con respecto a un mes atrás,  tienen una tasa un poco más alta y los inversores extranjeros están cómodos con la deuda uruguaya.
En referencia a las tan sonadas perspectivas de aumento de tasas de referencia de la Fed y el impacto a la baja que tienen estas sobre los bonos emergentes, Varela consideró: “La Reserva ya anunció la quita de los estímulos y la tasa no se movió. Esto va a ser muy lento. Y sobre todo con Europa, que le cuesta levantar, va a hacer que las tasas crezcan lentamente, pero no se espera un golpazo para arriba”. Varela aclaró que siempre habla de un portafolio diversificado con no más del 20% en activos uruguayos.



Escribanos comienzan a aceptar tarjetas para cobro de sus servicios..

La gremial de profesionales notarios se adelantó a la ley de inclusión financiera y firmó un convenio con VISANET.

La Asociación de Escribanos del Uruguay (AEU) firmó a principios de setiembre un convenio con la emisora y administradora de tarjetas de crédito, Visanet, que permitirá abonar honorarios profesionales con ese plástico hasta en 10 pagos sin recargo.
Según informó a El Observador el presidente de la gremial notarial, Antonio Sarachu, “como ya está vigente en la ley (de inclusión financiera), los clientes pueden exigir pagar con tarjetas”. El gobierno estableció como fecha límite para que todos los servicios de profesionales se abonen por medios electrónicos de pago a partir de mayo de 2017. 
Por ese motivo, se firmó el mencionado acuerdo, según Sarachu, quien lo calificó como “excelente” porque se obtuvieron mejores condiciones de Visanet, en comparación a las que se negocian, por ejemplo, con las grandes superficies y comercios. Los escribanos podrán cobrar lo financiado en menos de 90 días, cuando el resto de los comercios suelen hacerlo en un plazo de 120 días.  
Sarachu explicó que se consiguió esta ventaja porque la AEU agrupa a 7.700 profesionales que se encargan de escriturar un volumen de negocios muy importante, como compraventas de inmuebles y automóviles.
Con respecto a la evolución de las adhesiones en los casi dos meses transcurridos, Sarachu  señaló que viene siendo lenta pero sólida, y que en el interior se mostró más interés que en Montevideo por cobrar con tarjeta de crédito.
“Los escribanos son profesionales que analizan con mucha responsabilidad y cuidado todos los instrumentos nuevos que tienen a su alcance”, señaló el gremialista. Justificó que como no es obligatorio, el proceso es más lento.
Uno de los problemas que trae el cobro con tarjetas, comentó un escribano consultado por El Observador y que prefirió mantenerse en el anonimato, se da porque en el ínterin entre que se hace la transacción y Visanet paga, se deben erogar impuestos y otros gastos que vencen antes de hacerse efectivo el cobro. A eso se suma el arancel que las redes de POS (aparato con el que se cobra el pago con plásticos) cobran por transacción. Consultado sobre esto, Sarachu aseguró que “no complica”. Precisó que cada escribano puede manejar sus pagos a discreción, pudiendo pedir efectivo para lo que venza y financiar el resto. Recordó, además, que por este medio se descuenta el IVA.

El dólar retomará tendencia al alza en Uruguay, según expertos.

Tipo de cambio y bonos se desacoplaron respecto al resto de emergentes en el último mes

Con el crecimiento de EEUU por encima de lo previsto, el anuncio de la Reserva Federal del fin del plan de estímulos que comenzó en noviembre de 2008 y las con las cifras de desempleo en mínimos históricos, la lectura que han hecho los especialistas, incluso desde el gobierno, es que el dólar subirá en Uruguay en los meses siguientes.
Otra información no menor para la economía uruguaya, muy sensible a las distintas variaciones de sus principales socios, es que en los últimos dos meses subió el dólar en Brasil 7,5%. A primera vista, esos datos no parecen compatibles con una baja del dólar de 3,04% en Uruguay en lo que va de octubre, la mayor desde setiembre del año pasado.
Al mismo tiempo, pese a la cada vez más palpable expectativa de que la Fed subirá en 2015 las tasas de referencia, los bonos uruguayos, medidos por el índice de precios de los bonos globales en dólares de la Bolsa de Valores de Montevideo –Ibvmg–, acumulan una suba de 1,74% en lo que va del mes.
Los analistas consultados por El Observador no se ponen de acuerdo sobre la explicación de este comportamiento. Para algunos, las consecuencias de una política monetaria menos expansiva de EEUU ya está incorporada en los precios –bonos y tipo de cambio–; mientras que para otros, este comportamiento aparentemente desencajado del mercado financiero uruguayo es de muy corto plazo y por lo tanto, no se puede extraer conclusiones. Sin embargo, hay consenso en que la actual tendencia desacoplada no se mantendrá por mucho tiempo.
Para el analista financiero Andrés Escardó, el mercado ya absorbió las señales de fortalecimiento de la economía estadounidense, precisamente durante setiembre, cuando la divisa estadounidense aumentó 4%. Además consideró que la decisión del Comité de Política Macroeconómica (Copom) de quitar los encajes para no residentes actuó como medida prudencial para que no se escape el dólar. 
Escardó consideró que “el gobierno tenía miedo de que el dólar se disparara, que Brasil contagiara con los mercados dándole la espalda a Dilma (Rousseff)”. Entonces, para evitar volatilidad, se tomó la medida de quitar los encajes a no residentes, lo que suavizó una tendencia que la mayoría de los expertos visualizan: el dólar va a volver a subir. Ese es el panorama que esperan, además de Escardó, Alfonso Capurro de CPA Ferrere, Marcelo Sibille de KPMG y Alejandro Cavallo de Equipos.
Según la encuesta del Banco Central de octubre, la mediana de los analistas esperan que al cierre del año el dólar cotice a $ 24,50, y a $ 25,90 para el fin de los próximos 12 meses. Ayer la divisa se ubicó en $ 23,916 en el promedio de operaciones interbancarias.
Sibille reconoció que el dólar debería estar subiendo, pero afirmó que el movimiento en el corto plazo no hace que cambie sus proyecciones. En tanto, Cavallo explicó la situación al señalar que la suba del dólar de setiembre fue abrupta y estuvo por encima del equilibrio de mercado. Además dijo que el ritmo de crecimiento de los agregados monetarios fue menor o bastante menor que el registrado en los meses previos. Para el analista, las presiones locales jugaron un papel más fuerte que las internacionales.
Capurro hizo un análisis distinto. Explicó que la baja del dólar va de la mano con las consideraciones de la Fed a principio de mes, que expresó preocupación por el fortalecimiento de la moneda y el impacto que este podría tener en las exportaciones, uno de los motores del reciente crecimiento de EEUU.
Eso actuó como “paño frío” a la efervescencia que los mercados tenían frente a lo que estaba sucediendo con la economía estadounidense. Eso coincidió además con la divulgación de las perspectivas desalentadoras de crecimiento del Fondo Monetario Internacional (FMI). Así, basándose en el índice DXY, que compara el comportamiento del dólar con las principales monedas del mundo, no nota una separación de la economía uruguaya.
Con respecto a los bonos, el analista de CPA Ferrere dijo que no es lo mismo que las tasas suban de 0,25% a 1%, que a 4%. “Probablemente lo que el mercado esperaba hasta fines del año pasado era un proceso de suba de tasas rápido y abrupto y el anuncio de la Fed cambió las expectativas y el mercado se ha orientado hacia un nuevo equilibrio con tasas más bajas de lo que se esperaba el año pasado”, explicó Capurro.
Algunos analistas financieros habían comentado a El Observador que recomendaron a sus clientes tomar ganancia con los bonos uruguayos –venderlos– por la expectativa de que bajarán de precio debido a que, históricamente, cuando suben las tasas de la principal economía del mundo, baja el valor de los globales uruguayos.  
Baja adjudicación de Notas
No todas son buenas noticias en el mercado uruguayo. 
La primera licitación de Notas del Tesoro que se realizó desde que el Copom quitó los encajes a no residentes no fue precisamente un éxito. Los analistas consultados por El Observador coincidieron en que el motivo está en la expectativa de que el tipo de cambio suba.
Por eso, los extranjeros no desean arriesgarse a cambiar dólares a Unidades Indexadas. La tasa de 4,1% con vencimiento en 2020 podría verse afectada por el aumento del dólar.
Esto forzó, coincidieron los especialistas, a que ante los 200 millones de UI licitadas, se recibieran propuestas por 236 y se adjudicaran solo 76.
Para Cavallo, si bien la inversión se hizo más atractiva para los extranjeros por no exigir un encaje –que era del 50% de la inversión–, la expectativa de tipo de cambio la hace poco atractiva.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Desde diciembre, comercio entre Uruguay y Brasil sin el dólar.

El sistema de pago para comerciar en monedas locales entre Uruguay y Brasil se pondrá en funcionamiento desde el próximo 1° de diciembre, según informó ayer el gerente de Sistema de Pagos del Banco Central (BCU), Jorge Xavier.
El BCU será el "compensador" con su par brasileño del pago en monedas locales
Este mecanismo, que es una alternativa al uso de dólar, está basado en la implementación de un sistema de pagos que habilita a los importadores y exportadores de ambos países a realizar pagos y cobros en sus respectivas monedas. El sistema es optativo.
Por ejemplo, un importador brasileño registra la operación y ejecuta el pago del negocio usando su propia moneda en la institución financiera convenida.

A partir de ese momento se da una compensación de los bancos centrales de los valores en las monedas respectivas, y a partir de ahí el BCU expide el crédito en pesos al exportador uruguayo a través de algún banco de plaza. La situación también puede ser a la inversa, es decir entre un importador uruguayo y un exportador brasileño.
La medida se enmarca en el proceso de "fortalecimiento del sistemas de pago" en Uruguay. El presidente del BCU, Alberto Graña manifestó semanas atrás que el nuevo sistema no solo beneficiará a las empresas que comercian con el país norteño, sino a personas que realizan transacciones, por ejemplo, el cobro de rentas y pensiones.
Entre sus objetivos, figuran reducir los costos transaccionales, minimizar los plazos para el procesamiento de las operaciones y facilitar el proceso de inclusión financiera a personas físicas, así como a pequeñas y medianas empresas, entre otros.
La tasa de cambio utilizada para liquidar las operaciones será publicada de forma diaria por los bancos centrales de cada país y será "uniforme, independientemente del volumen de la transacción liquidada por medio del Sistema de Pago en Moneda Locales (SML), según el BCU.
La iniciativa que está a punto de concretarse había sido propuesta a fines de 2008 por la Unión de Exportadores (UE), con el objetivo de desdolarizar el comercio con Brasil, ante la negativa de los importadores de ese país de asumir riesgos cambiarios por la inestabilidad del dólar. Antes, en 2007, el Consejo del Mercado Común del Mercosur había dispuesto la creación del mecanismo para que fuera utilizado entre los integrantes del bloque.
Fuente: http://www.elpais.com.uy/economia/noticias/comercio-uruguay-brasil-monedas-locales.html

martes, 7 de octubre de 2014

Tras Argentina, Uruguay es el país donde más sube el dólar en el año.

Después de Argentina, Uruguay es el país con la mayor suba del dólar en nueve meses del año (al comparar el cierre de septiembre con el de fin de 2013). Sin embargo, ayer la divisa tuvo la mayor caída en 10 meses acompañando a Brasil.

Con los números de aumento de la moneda estadounidense en la mesa, en el Ministerio de Economía y Finanzas se repitió la frase: "algo hay que hacer".
Así decidió eliminar la semana pasada un encaje (inmovilización de fondos) a la compra, por parte de no residentes, de títulos de deuda emitidos localmente en pesos y Unidades Indexadas y al mismo tiempo licitar más instrumentos en pesos para absorber una circunstancial liquidez excesiva de algunos bancos.
Se entendía que de esa manera se quitaba algo de combustible al fuerte incremento del dólar. En los primeros días, estas medidas impulsaron a la baja a la moneda estadounidense ayudadas también por la tendencia en Brasil, la principal referencia cambiaria para Uruguay. Empero, analistas coinciden en que a largo plazo, seguirá la tendencia al alza del billete verde.


Fortaleza.


Si se analiza la evolución durante los primeros nueve meses del año, en la variación "punta a punta" (fin de septiembre frente a fin de 2013) el país donde más se fortaleció el dólar (al cambio oficial) fue Argentina (+29,26%), pero esto se debió a la fuerte devaluación del peso argentino que se registró en enero.
En segundo lugar se encuentra Uruguay (15,32% de aumento del dólar en ese lapso), pero la suba, si bien ha sido casi constante, estuvo centrada en tres momentos. El primero fue a fines de enero, como consecuencia de la devaluación en Argentina, el segundo fue a fines de julio y principios de agosto, con la incertidumbre sobre la entrada en default de Argentina y el tercero se intensificó en septiembre con la depreciación del real brasileño.
A diferencia de Uruguay, en Brasil el incremento de la moneda estadounidense es menor a 5% en el año.
En tanto, en septiembre el dólar tuvo la mayor alza mensual "punta a punta" en Uruguay en un año. Sin embargo, el mes se caracterizó por un avance generalizado de la divisa frente a las principales monedas del mundo, en un contexto de crecientes especulaciones sobre un eventual y anticipado aumento de tasas de interés de Estados Unidos.
Es que mayores rendimientos de los títulos de este país atraerían un importante flujo de capitales, lo que daría impulso a su divisa.
Al comparar los arbitrajes que difunde diariamente el Banco Central (BCU), el país donde más subió el dólar el mes pasado en la variación "punta a punta", fue Brasil (+9,17%), pero se dio la particularidad de que hubo mucha especulación respecto a las elecciones presidenciales del domingo pasado.
Luego le siguió Nueva Zelanda (+7,72%), Australia (+6,73%) y, en noveno lugar, se ubicó Uruguay (3,99% de suba del dólar).

Operativa de ayer.


El precio de la divisa estadounidense inició la semana con una caída de 0,88% en el mercado local, la más profunda en 10 meses, con un circuito que acompañó la tendencia bajista registrada por el dólar a nivel internacional.
El promedio de las compraventas interbancarias de la víspera fue de $ 24,328, nivel que se encuentra un 1,37% por debajo del cierre de septiembre y un 13,74% por encima de la última sesión del año pasado.
Por su parte, el Banco República (BROU) redujo 20 centésimos la compradora de la cotización al público a $ 24,05 y 25 centésimos la venta a $ 24,60.
De acuerdo a lo indicado por los operadores cambiarios consultados por El País, el mercado local estuvo muy atento ayer a la evolución del dólar en el exterior, más que nada en Brasil y frente al euro.
La fuerte presión vendedora se sintió desde el inicio mismo de la jornada, con el billete verde operándose en $ 24,40, desde los $ 24,49 en que había cerrado el viernes.
Lejos de ceder, la búsqueda de pesos se mantuvo y llevó al dólar hasta un mínimo de $ 24,27, para finalizar la sesión en $ 24,30.
La mayor incidencia, según coincidieron los agentes consultados, vino desde Brasil, donde el dólar comenzó la jornada en niveles inferiores a los 2,39 reales, aunque luego revirtió parte del desplome y cerró con una caída diaria de 1,43% hasta los 2,4266 reales.

Este descenso del tipo de cambio se dio tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales, con el candidato Aécio Neves ubicándose en segundo lugar, detrás de Dilma Rousseff, y obteniendo mayores votos a los esperados, lo que llevó a pensar a los inversores que le puede llegar a ganar a la actual presidenta en la segunda vuelta.
Las fuentes consultadas también dijeron que muchos operadores locales aprovecharon los elevados niveles en los que se encontraba el dólar la semana pasada para retirar ganancias, pues habían comprado divisas a un precio más bajo.

Analistas recomiendan reducir exposición a bonos globales uruguayos.

Reducción de plan de estímulos de EEUU y expectativa de suba de tasas ya impactaron en precios.


Los bonos globales uruguayos tuvieron una muy buena performance en lo que va del año, valorizándose hasta el viernes pasado 11,9%, de acuerdo al índice de precios de los bonos globales uruguayos en dólares que elabora la Bolsa de Valores de Montevideo (Ibvm). Este guarismo llegó a ser de 13,5% el 28 de agosto, momento en el cual la fuerte tendencia alcista se cortó, dando pie a una caída de 1,6% en setiembre.
El cambio en la tendencia coincidió con las buenas señales que la economía estadounidense venía dando. Cómo el redespertar de la principal economía se materialice y dé lugar a cambios en la política monetaria, serán claves para los globales uruguayos y para la deuda emergente en general. La presidenta de la Reserva Federal de EEUU, Janet Yellen dijo el 17 de setiembre: “Será apropiado mantener el actual rango de tipos de interés por un tiempo considerable una vez que el programa de compra de bonos concluya”.
Los analistas financieros prevén que el programa de estímulos, que EEUU ha desplegado comprando bonos e inyectando dólares, llegará a su fin este mes y que en la segunda mitad de 2015 se procederá a subir las tasas de interés.
De acuerdo a lo que dijeron  especialistas consultados por El Observador, es esta transición en materia de política monetaria en EEUU la que está detrás de la baja de precios de  setiembre en los bonos uruguayos. El mercado hizo una lectura temprana de lo que estaba sucediendo en EEUU y los efectos, una vez que se haga real el cambio en la política, serán más o menos profundos –dependiendo de la previsión de cada analista–, pero todos coinciden en que ya hay y habrá más volatilidad en los mercados.
Conscientes de esta realidad, firmas como la gerenciadora de riquezas Puente recomendó a sus clientes “tomar ganancias” –deshacerse de bonos uruguayos– mantener liquidez y “ser cautos”, explicó su managing director, Juan José Varela, quien señaló que el último año fue “muy bueno” en términos de la valorización de los bonos.
Igual, aunque menos radical, fue la recomendación a los clientes de FDI International, gerenciadora de patrimonios. El encargado comercial, Santiago Gómez aconsejó “una estrategia de renta fija siempre en el corto plazo” debido a que “estamos ante una inminente suba de tasas”. El horizonte temporal recomendado responde al costo de oportunidad de permanecer en un activo que se espera que reduzca su valor y la existencia de otros que se están haciendo más atractivos. El analista financiero Andrés Escardó dijo que la teoría explica que en este tipo de casos lo que el agente que tiene bonos debe hacer es dejar los activos de renta fija y pasarse a acciones.
Escardó fue claro en que un aumento en las tasas de referencia se traduce en una inmediata baja en los precios de los bonos en dólares. Subrayó que esto es precisamente lo que ya está sucediendo con la baja del precio de los bonos. “Es lo que ha pasado históricamente. Es una regla financiera. Cuando suben las tasas, los activos de renta fija bajan”, aseguró en analista.
Juan José Varela no hizo la misma lectura. Dijo que, por ejemplo, de la suba de tasas estadounidenses se viene hablando desde principio de año y que de todas formas los bonos del Tesoro uruguayos se valorizaron hasta hace un mes. “Lo que generalmente uno observa es una sobrereacción, primero una caída y después el comportamiento no es que necesariamente se recuperan o necesariamente caen. No necesariamente bajan. La economía de EEUU ha crecido desde 2009 a la fecha. Au así, los precios de los bonos se han fortalecido. Hay que ver el entorno”, explicó Varela, y enfatizó: “No hay ningún patrón de todos los episodios que uno ve en los últimos 30 años”.
En el Foro Internacional de Inversiones organizado por el banco HSBC, que se realizó el miércoles pasado, el gerente de Banca Persona de la institución,  Alberto Mello, consultado sobre si recomienda mantener bonos en los portafolios de sus clientes, recordó la ventaja fiscal por estar exonerados al impuesto a la renta de las personas físicas (IRPF) y también su bajo riesgo. Pero advirtió: “Los bonos más operados son aquellos a más largo plazo, los vencimientos tan largos los vuelven muy sensibles a las expectativas de suba de tasas de interés en dólares. Y para muestra no hay más que ir al año pasado, cuando el anterior presidente de la Reserva Federal anunció que iban a empezar a evaluar una reducción de su programa de estímulo monetario. La tasa de EEUU a 10 años subió un punto y estos bonos de los que estoy hablando bajaron 10 puntos porcentuales”. En base a esto recomendó pasarse a bonos de “plazos más cortos”.
En este mismo evento, cuatro especialistas de un banco y tres fondos de inversión, –Carlos Saccone de HSBC, James Whitelaw de Franklin Templeton Investment, Santiago Queirolo de Investec Asset Management y Florencio Mas de MFS Investment Management–, presentaron portafolios que siguieron la línea de la teoría financiera que mencionaba Escardó, de pasarse al mercado variable. En solamente uno de los portafolios de esas multinacionales había deuda uruguaya y representaba el 3%.
Uno de los agentes consultados dio el ejemplo de su propio padre que tiene bonos del Tesoro uruguayos, que a los 79 años no le interesa si el bono sube o baja de valor sino simplemente cobrar su cupón cada seis meses y el principal a su vencimiento. Por eso los expertos enfatizan que la conveniencia o no de los instrumentos, y la decisión de entrar y salir, no solo depende de cuestiones de mercado, sino también del perfil de riesgo y las expectativas del cliente.

La debilidad de los bonos uruguayos

Los analistas consultados por El Observador dejaron claro que la bondad del bono uruguayo es su credibilidad. La parte negativa del activo nacional es la falta de liquidez. No es fácil, una vez que un agente quiere hacerse o deshacerse de bonos uruguayos, encontrar comprador o vendedor. En mercados como Colombia, México o Perú cualquier bono resulta más fácil de conseguir y también de vender. Por otra parte, destacaron que como el mercado es muy pequeño en Uruguay transacciones relativamente grandes, como por US$ 10 millones, afectan los precios.